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Por qué más vacaciones son mejor para la economía que más feriados y cómo se comparan las cargas de trabajo en Chile con el resto del mundo
Para la gran mayoría de los trabajadores, el hecho que un mes tenga varios o ningún día feriado no afecta el salario que recibe (al menos, en lo que respecta a su sueldo fijo). Sin embargo, es evidente que para efectos de una empresa esos días no trabajados implican una merma en la producción y las ventas. A menos que sea una empresa dedicada al sector turismo u otro sector dedicado al tiempo libre, menos días laborales significan menores ingresos que, tarde o temprano, terminan perjudicando a los trabajadores. Menos ingresos significan que hay menos espacio para, por ejemplo, incrementar los salarios o para contratar más personal y generan incentivos para reemplazar trabajadores por tecnología.

Ante la discusión parlamentaria acerca de aumentar el número de días de vacaciones de 15 a 20 días hábiles, debe entenderse que las empresas, para mantener el nivel de utilidades que buscan para sus inversiones, tendrán que ajustarse a los mayores costos que significa tener menos días hábiles. Algunos dirán “no importa que las empresas tengan menos utilidades para así financiar un mayor número de días libres” pero quienes sostienen eso, olvidan que los empresarios siempre pueden decidir dedicarse a otras cosa (por ejemplo, poner la plata en el banco) y, por ende, dejar de invertir y generar empleos, o incluso, en casos extremos, cerrando sus operaciones, destruyendo puestos de trabajo.

Por lo anterior, de persistir esta idea de incrementar el número de vacaciones, si se quieren evitar efectos negativos en el mercado del trabajo, debe existir un ajuste similar en el número de días feriados. Cabe recordar, que Chile está entre los países con más feriados del mundo. En ellos caben fiestas religiosas, conmemoración de eventos históricos, e incluso feriados que sólo son celebrados en algunas regiones como la toma del morro en Arica o el nacimiento de Bernardo O’Higgins en Chillán. En 2017, hubo 15 días feriados nacionales, 4 feriados regionales y 4 feriados extraordinarios (censo, elecciones primarias, primera y segunda vuelta presidencial). A ello se suman los 15 días de vacaciones pagadas a que los trabajadores tienen derecho. Es decir, más de 30 días no trabajados en el año, lo que significa, en promedio, tres días feriados por mes. Por lo tanto, no se puede desconocer el costo que esto tiene para las empresas.

Si queremos equilibrar tiempo libre y el dedicado a trabajar, debemos ser cuidadosos entendiendo que la búsqueda de mejor calidad de vida debe ir de la mano con un estudio de los costos de dichas medidas. Según información del Banco Central, cada día feriado significa una caída del crecimiento económico de 0.3% a 0.5% en el índice de actividad mensual. Eso significa menores ingresos para las empresas y menor recaudación de impuestos para que el país pueda atender las múltiples necesidades de sus ciudadanos. En el caso de las vacaciones, por no ser días en que el país se paraliza –ya que mientras algunos gozan su descanso, el resto de las empresas siguen funcionando- por lo que los costos que pueden ser atribuidos a ellas son bastante más bajos. De esta forma, cambiar días feriados por días de vacaciones es una buena idea ya que se evita la paralización total de una serie de actividades.

Lo que no debiera suceder es aumentar las vacaciones y no modificar el número de feriados ya que ello implicará mayores costos laborales y puede tener consecuencias negativas en el nivel de empleo y de sueldos. Muchos argumentan que los países desarrollados trabajan menos que en Chile y por ende, no debiera haber problemas con aumentar el número de vacaciones o feriados. Sin embargo, la anterior afirmación confunde dos aspectos diferentes. Es cierto que los países más desarrollados destinan, en promedio, 26 días al año menos que en Chile al trabajo. Pero también es cierto que en esa menor cantidad de horas trabajadas producen casi dos veces más que lo que producimos en Chile.

Como se muestra en las siguientes tablas, en general, los países que más horas trabajan son al mismo tiempo los menos productivos. Es decir deben destinar un mayor número de horas para producir lo mismo que países como Luxemburgo o Irlanda, que están entre los más productivos, realizan en menos horas de trabajo.

En ese sentido, el número de días de vacaciones en Chile es similar al de otros países que tienen igual nivel de desarrollo, tal como muestra el siguiente gráfico (que únicamente considera vacaciones pero no feriados).

En lugar de establecer un número mínimo días de vacaciones y feriados definidos por ley, debiéramos avanzar hacia menos feriados y compensar eso con más días vacaciones. Al mismo tiempo, se debe avanzar en mayor flexibilidad laboral para que sean los mismos trabajadores y empleadores busquen a acuerdos mutuamente beneficiosos en áreas no salariales como vacaciones o extensión de la jornada de trabajo.

 

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